LA CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL MURALISMO URUGUAYO II: Historia de la Basilica de Nuestra señora del Rosario y San Benito de Palermo. La conservación de la arquitectura y sus pinturas murales

Basílica de la Virgen del Rosario y San Benito de Palermo  (Fuente: http://www.uruguayeduca.edu.uy/)

Basílica de la Virgen del Rosario y San Benito de Palermo
(Fuente: http://www.uruguayeduca.edu.uy/)

Anclada al nacimiento de la propia Paysandú, la Basilica de Nuestra señora del Rosario y San Benito de Palermo fue testigo principal y superviviente del transcurso de la historia bélica de esta ciudad.

Icono de la zona, ya a finales de 1700 se alzaba sobre el suelo como una capilla de adobe y barro. Es en 1860, cuando se iniciará la construcción del actual edificio bajo una estética de corte renacentista.

Desde prácticamente el momento de su ejecución hasta la inauguración definitiva de su Altar mayor en 1883 (desde 1880), la construcción arquitectónica estuvo sometida a diversidad de enfrentas, catástrofes e invasiones extranjeras que la tomaron como objeto de bombardeos y destrucción.

Victima de la Defensa de Paysandú (1864-1865)

Resultado de los bombardeos sobre la Basílica  (Fuente: http://commons.wikimedia.org/)

Resultado de los bombardeos sobre la Basílica
(Fuente: http://commons.wikimedia.org/)

Desde finales del año 1864 hasta el día 2 de enero de 1865, los continuos bombardeos Brasileños a la ciudad se ciñeron sobre el templo sumiéndolo en graves deterioros antes de finalizar incluso, su construcción.

“El sitio de Paysandú duró exactamente un mes, desde el 2 de diciembre hasta el 2 de enero de 1865. Una lluvia continua de bombas, más de dos mil por día, caía sobre el recinto que Leandro Gómez recorría de un punto al otro llevando en sus manos la bandera Nacional. A los veinte días llegó el grueso del ejército del Brasil, nueve mil hombres con más de treinta cañones al mando del general Mena Barreto. Y el 31 de diciembre, Mena Barreto y Flores decidieron asaltar la ciudad.”

Como resultado del análisis patológico del edificio, a petición del Párroco Juan B. Bellando, el arquitecto Alejandro Makinón estableció gran deterioro estructural y peligro de derrumbe.

El periodo comprendido entre 1872 y 1879 le sirvió a Paysandú para desarrollar la reconstrucción, bajo líneas del Neoclásico italiano y alzar de nuevo su templo.

Apenas finalizada la construcción del Altar Mayor en 1880, de nuevo un desastre se cierne contra la iglesia, declarándose el incendio de este mismo en la madrugada del 26 de marzo de 1882. Entre las llamas desaparecerá la imagen de la Virgen del Rosario y la Virgen de los Dolores.

Este mismo año comenzarán las labores de reconstrucción de un nuevo Altar, recibiendo como figuras titulares del templo la imagen de San Benito de Palermo y la actual Virgen del Rosario. (Donaciones de Sr. Carlos Pibernat y Sra. Leonarda Almagro y Paredes)

El final del siglo XIX y principios del XX contemplará el resurgir de la iglesia. La inauguración del Altar mayor, la finalización de la escalinata de acceso, construida de mármol y la decoración del interior del templo dará como resultado que en el año 1949, se le conceda el título nobiliario de Basilica menor por el Papa Pio XII.

Declaración de Monumento Histórico Nacional

(Ley 14.040) – Inmuebles y muebles

Según el registro de la comisión del Patrimonio cultural de la Nación, y siendo su ultima actualización en Agosto de 2011 se declara como Monumento histórico Nacional Material:

  • Órgano Gamba y Camoglio perteneciente a la Casa Walcker de Alemania
  • Campana de las Misiones con su inscripción “Sante Nicolae, Ora Pro Nobis año 1689” 
  • Basílica de Nuestra Señora y San Benito de Palermo con su equipamiento.

Ubicación: CIUDAD DE PAYSANDU – Basílica de Nuestra Señora y San Benito de Palermo – padrón 881, manz. 151, calle Montecaseros. Resolución Ley-MHN 357/997; Dia/mes/año: de declaración: 29 de abril 1997. Diario Oficial: N° 24.780. Fecha: 12/05/1987

Las pinturas murales y su actual estudio

Interior de la Basílica  (Fuente: Nicolas Barriola)

Interior de la Basílica
(Fuente: Nicolas Barriola)

Las pinturas murales que revisten el interior de la basilica datan posiblemente de finales del siglo XIX.

Realizadas seguramente mediante técnica al temple, habitualmente en el muralismo uruguayo de principios y mediados del siglo XX puede encontrarse este recurso pictórico que consiste en la aplicación de tierras de color aglutinadas con clara de huevo.

Las graves problemáticas de conservación de la pintura mural y dorados, como es el gran porcentaje de pérdidas de película pictórica se derivan y vinculans directamente a los problemas de filtraciones de humedad por la cubierta.

Esto ha provocado un daño irreparable, haciéndose urgente la necesidad de su intervención.

Deterioros presentes en la pintura mural. (Fuente: http://rotafolio.wordpress.com/)

Deterioros presentes en la pintura mural.
(Fuente: http://rotafolio.wordpress.com/)

Ante tal estado precario de conservación los protectores y responsables de la basílica alertados han buscado y siguen buscando la solución para lograr la conservación de este monumento patrimonial con gran valor artístico y cultural.

En el mes de Diciembre la Dra. Virginia Santamarina, (CRBC-UPV,  I.U.I de restauración del patrimonio- UPV, España) realizó una visita donde realizó un acercamiento al estado de conservación de las pinturas, al análisis de su técnica y establecimiento de posibles soluciones, en las que actualmente se esta trabajando.

Estudio de las pinturas murales en Diciembre de 2013.   (Fuente: http://www.eltelegrafo.com/)

Estudio de las pinturas murales en Diciembre de 2013.
(Fuente: http://www.eltelegrafo.com/)

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